17 diciembre, 2013

Inapelable

Milo Lockett

Un día Lee se levantó temprano y fue al mercado. El lugar estaba abarrotado. Una población curiosamente variada: negros, chinos, indios, europeos, árabes, tipos difíciles de clasificar. Lee vio a algunos chicos guapos, mezcla de sangre china y negra, delgados y llenos de gracia con hermosos dientes blancos. 
Un jorobado con piernas atrofiadas tocaba un tosco caramillo de bambú, una lastimera música oriental con la tristeza de las altas montañas. En la tristeza profunda no hay lugar para el sentimentalismo. Es algo tan inapelable como las montañas: un hecho. Una vez que uno lo comprende, no puede quejarse.

William S. Burroughs
Queer

07 diciembre, 2013

Háblenle de tragedias a un pescado


 Bernard Plossu

EL LLANTO FRACASADO

Roto, casi ciego, rabioso, aniquilado,
hueco como un tambor al que golpea la vida,
sin nadie pero solo,
respondiendo las mismas palabras para las mismas
cosas siempre,
muriendo absurdamente, llorando como niña, asqueado.
He aquí éste que queda, el que me queda todavía.
Háblenle de esperanza,
díganle lo que saben ustedes, lo que ignoran,
una palabra de alegría, otra de amor, que sueñe.

Todos los animales sobre la tierra duermen.
Sólo el hombre no duerme.
¿Han visto ustedes un gesto de ternura en el rostro de
un loco dormido?
¿Han visto un perro soñando con gaviotas?
¿Qué han visto?

Nadie sino el hombre pudo inventar el suicidio.
Las piedras mueren de muerte natural.
El agua no muere.
Sólo el hombre pudo inventar para el día la noche,
el hambre para el pan,
las rosas para la poesía.

Mortalmente triste sólo he visto a un gato, un día,
agonizando.
Yo no tengo la culpa de mis manos: es ella.
Pero no fue escrito:
Te faltará una mujer para cada día de amor.

Andarás, te dijeron, de un sitio a otro de la muerte
buscándote.
La vida no es fácil.
Es más fácil llorar, arrepentirse.

En Dios descansa el hombre.
Pero mi corazón no descansa,
no descansa mi muerte,
el día y la noche no descansan.

Diariamente se levantan los montes, el cielo se ilumina
el mar sube hacia el mar
los árboles llegan hasta los pájaros.
Sólo yo no me alumbro, no me levanto.

Háblenle de tragedias a un pescado.
A mí no me hagan caso.
Yo me río de ustedes que piensan que soy triste
como si la soledad o mi zapato
me apretaran el alma.

La yugular es la vena de la mujer.
Allí recibe al hombre.
Las mujeres se abren bajo el peso del hombre
como el mar bajo un muerto,
lo sepultan, lo envuelven,
lo incrustan en ovarios interminables,
lo hacen hijos e hijos…
Ellas quedan de pie,
paren de pie, esperando.

No me digan ustedes en dónde están mis ojos,
pregunten hacia dónde va mi corazón.

Les dejaré una cosa el día último,
la cosa más inútil y más amada de mí mismo,
la que soy yo y se mueve, inmóvil para entonces,
rota definitivamente.
Pero les dejaré también una palabra,
la que no he dicho aquí, inútil, amada.

Ahora vuelve el sol a dejarnos.
La tarde se cansa, descansa sobre el suelo, envejece.
Trenes distantes, voces, hasta campanas suenan.
Nada ha pasado.

Jaime Sabines

29 noviembre, 2013

Hermoso

Mark Tipple (2013)


¿Quién es?
Un amigo mío, ya te lo he dicho.
¿Amigo en qué sentido?
Madre mía, ¿qué quieres saber?
¿Por qué él?
Porque  yo sólo conozco lugares miserables, y en cambio donde está él es hermoso, y tú necesitas estar en un lugar hermoso.
¿Es hermoso porque está cerca del mar?
No, es hermoso porque está él.


Alessandro Baricco
Tres veces al amanecer

24 noviembre, 2013

Comodín


 Diego Arroyo - Cambodia

Empieza, pequeño niño, a conocer a tu madre riéndole
-a tu madre a quien diez meses trajeron largos sufrimientos-.
Empieza, niño pequeño: al que no le han sonreído los padres
no lo convida a su mesa ningún dios,
ni diosa a su lecho.

Virgilio
Bucólica IV

21 noviembre, 2013

Una distancia colmada

 Alejandra Karageorgiu - Adios

-Mire, no se haga una idea equivocada, yo no me he enamorado de usted, no creo, se trata de otra cosa, y tiene que ver únicamente con ese momento en particular, esa oscuridad y ese momento. No sé si soy capaz de explicarme, pero todos esos días en que prácticamente eres tu cuerpo y nada más…, todos esos días te echan encima una especie de espera de que algo físico tiene que ocurrir, al final. Algo que te recompense. Una distancia colmada, es lo que se me ocurre decir. Usted la colma escribiendo, ¿no?, pero ¿y yo?, ¿y nosotros?, ¿todos los que vayan a ser retratados? ¿Va a enviarlos a casa como me envió a mí, a la misma lejanía del primer día? Bueno, pues no es buena idea. 

Alessandro Baricco
Mr.Gwyn

17 noviembre, 2013

Una mano que apretar en la oscuridad


Wyrd bið ful aræd

Tenía razón. Alfredo estaba obsesionado con el orden, obsesionado con la tarea de organizar el caos de la vida en algo que pudiera controlarse. Lo haría valiéndose de la Iglesia y de la ley, que son prácticamente lo mismo, pero yo quería ver la pauta en los hilos de la vida. Al final encontré una, y no tenía nada que ver con Dios, sino con la gente. Con la gente a la que amamos. Mi arpista hace bien en sonreir cuando canta que soy Uhtred el Generoso, o Uhtred el Vengador, o Uhtred el Hacedor de viudas, pues es viejo y sabe lo que yo sé, que en realidad soy Uhtred el Solitario. Todos estamos solos y todos buscamos una mano que apretar en la oscuridad. No es el arpa sino la mano que la toca.

Bernard Cornwell
Northumbria, el último reino

02 noviembre, 2013

Desde la vereda

Edward Hopper - Rooms for Tourists

He vivido mucho desde el día en que Nico se fue. Conocí gente impresionante y gente que da impresión. Aprendí, otra vez, a andar solito por la vida.
A que la tele cambia de canal sólo si yo tengo el control en la mano.
A que nunca hay luz en mi departamento cuando miro desde la vereda.
A no decir "nosotros".
A que la vida duele y uno no puede hacer casi nada en esas circunstancias.

Osvaldo Bazán
...Y un día Nico se fue

17 octubre, 2013

Poder vernos



Sebastián Basualdo —En Vida de este chico y también en Vieja escuela la literatura aparece como un medio de desdoblamiento y liberación. Hay algo intrínseco en estos personajes que parece ser inquebrantable: su capacidad de admirar.
 

Tobias Wolff —A veces una influencia muy poderosa es aquella que le permite a uno decir: eso es lo que no quiero hacer, yo no quiero ser así. Creo que fui salvado por mi admiración hacia algunas personas que conocí porque me mostraron otra manera de ser, distinta del ejemplo que veía en mi casa. Cuando era joven leía mucho a Jack London y después a Ernest Hemingway. También recuerdo cuando descubrí a Salinger, El guardián entre el centeno. Yo tenía quince años y esa fue una enorme influencia para mí. Escuchar una de esas voces que podrían haber salido de uno de mis amigos o de la gente de mi alrededor. Y de hecho, cuando lo leí yo estaba en una escuela muy parecida a la que Salinger describe. La experiencia de admiración es liberadora. Te da otra manera de ver las cosas, otra manera de “querer ser” y te permite ver quién sos con más objetividad. Siempre necesitamos estar en otro lugar para poder vernos. No nos podemos ver desde donde estamos. Para mí esa es una de las bendiciones de la literatura, que te da un lugar para estar fuera de uno mismo. 

Sebastián BasualdoDe alguna manera, la imaginación y la admiración es un punto de partida para encontrarse a sí mismo, ¿no? Me refiero a ese adolescente de Vida de este chico, que luego terminará siendo un escritor.
 

Tobias Wolff —Creo que todos nosotros cuando estamos creciendo, inclusive también como adultos, estamos en esa lucha por encontrar un sentido en lo que somos, en cómo nos gustaría que nos vean y hasta cómo nos gustaría ser y la percepción de lo que somos.Y esas cosas a veces son difíciles de reconciliar y pueden llevarnos a una “pose” pero hay una virtud en eso porque uno sólo puede ser, o llegar a ser, lo que uno puede imaginar ser. Si no podés imaginarte de una manera, no podés serlo. Así que la vida imaginaria lleva a la vida real de tal forma que uno va por esos pasajes donde te ves atrapado entre lo que fuiste y lo que quisieras ser. Y esa tensión, esa “tierra de nadie”, es un territorio interesante para un escritor, pienso yo. Creo que esa es una de las razones por las cuales tantos escritores escriben sobre jóvenes. Hay muy pocas novelas sobre gente muy grande. Y es porque ellos ya son lo que son. Pero la gente joven está todavía negociando su lugar en el mundo, su realidad.


14 octubre, 2013

Yo no beso

J'Embrasse Pas (André Téchiné, 1991)

Romain: Tienes que entenderlo de una vez por todas. No te estoy cortejando. No estoy enamorado de ti. Odio el amor. La mayoría cree que el amor puede salvarlo todo. Es una superstición estúpida. El amor sirve a sólo un propósito, y es destruir. Mira. La prueba del amor. [le muestra cicatrices en la muñeca derecha]
Pierre: ¿Quisiste matarte?
Romain: No, alguien quiso matarme a mí. Por amor, claro. Dimitri me hizo esto cuando éramos muy jóvenes. El escándalo del barrio.
Pierre: Me importa un cuerno el amor.
Romain: Tienes razón, es aburrido…




Philippe Noiret (Romain) y Manuel Blanc (Pierre)


Romain: Eres tan puta.
Pierre: Soy una puta. Ese es ahora mi trabajo. Eso acabé haciendo.
Romain: ¿Es verdad? ¿Era el único modo en que podías ganarte la vida?
Pierre: Digamos que era el único modo en que podía sentirme libre.
Romain: ¿Disfrutas haciéndolo?
Pierre: Sí, por supuesto. Estoy feliz. ¿No te das cuenta?
Romain: La felicidad no es algo que pongas en exhibición. Eso me recuerda a algo. Ven aquí. Se trata del sacrificio propio. Está en Nietzsche. No estoy seguro de dónde lo dejé. Aquí está. Escucha. [lee] "No hay placer noble que no pueda ser reducido a la prostitución". ¿Te parece tranquilizador?
Pierre: No necesito que me tranquilicen.
Romain: [sigue leyendo] "Dios es la prostituta más grande". Pero ése no es tu campo. "El amor puede surgir de un sentimiento generoso, el gusto por la prostitución, pero pronto se vuelve corrompido por el gusto por la propiedad".
Pierre: Ahórrate el aliento, no entiendo nada de eso.

08 octubre, 2013

Las rosas de la dicha

Jack Kerouac joven 

Me inclino ante todo esto, me arrodillo en el reclinatorio, y salgo y le dedico una última mirada a San Antonio de Padua. - En la calle, las cosas son otra vez perfectas, el mundo está habitado por las rosas de la dicha, siempre, pero ninguno de nosotros lo sabe. La felicidad consiste en comprender que todo es un sueño extenso y extraño.

Jack Kerouac
Viajero solitario

29 septiembre, 2013

Ingrid


Ingrid Pelicori como Ana en Farsantes

“Creo que muchas de estas cosas pasan también en la vida real. Mi personaje es una persona bastante desequilibrada por eso también toma alcohol y tiene la fantasía de una familia unida, que es un refugio para ella. Todo eso es lo que conoce y la protege de sus propias angustias”, explica Ingrid, y agrega: “En la vida también pasan estas cosas de quedarnos pegados a lo que no nos hace bien. Es el miedo a lo desconocido y al cambio. Esa complejidad que tenemos los humanos y que no obedece a algo racional, es la creadora del arte. No somos previsibles y en cada uno de nosotros pueden pasar cosas que ni uno mismo puede comprender”.



Con Mario Pasik


-¿Y vos qué aprendiste del amor?

-Creo que a lo largo del tiempo entendí que cuando uno es joven le pide todo al amor, pero cuando crecés sabés que no puede venir todo de ahí. ¡Y menos mal porque sino te quedás entrampado y no hay nada más para vos que eso! Pero eso no quiere decir que hay que pedir menos sino que hay que pedir hasta donde el otro puede dar. También aprendí que cuando uno está mal no siempre es por culpa del otro, que la vida tiene muchas cosas más. Pero lo que más me queda claro es que el amor es una construcción, que se cultiva de dos, que es un trabajo y hay que dedicarle tiempo y atención.



15 septiembre, 2013

La culpa del frío

Decisión - Lesley Oldaker 

¿Quién no ha sido defraudado? No pensemos sin embargo que el culpable es un sistema, o la sociedad, o el Estado, o una persona determinada. Son nuestras ilusiones las que nos van defraudando. Todo comienza en el vientre materno y el descubrimiento de que hace frío allá afuera. ¿Y acaso es culpa del frío que haga frío?

Anthony Burgess


  • Tomado de "El hombre que escribía demasiado" de Juan Forn en Página/12

10 septiembre, 2013

A la intemperie

Arai - Takahashi Hiroaki (ca.1930s)

A la intemperie,
se va infiltrando el viento
hasta mi alma.

Bashô

04 septiembre, 2013

El sufrimiento que te vas a perder



Frank (Steve Carell) y Dwayne (Paul Dano)
en Little Miss Sunshine (
2006)


Dwayne: Sólo desearía poder dormir hasta que cumpla dieciocho y saltearme toda esta mierda –la secundaria y todo- sólo saltearlo.
 

Frank: ¿Sabés quién es Marcel Proust?
 

Dwayne: El tipo sobre el que enseñás.
 

Frank: Sep. Escritor francés. Un total perdedor. Nunca tuvo un trabajo verdadero. Relaciones amorosas no correspondidas. Gay. Pasó 20 años escribiendo un libro que casi nadie lee. Pero probablemente sea también el más grande escritor después de Shakespeare. Como sea, él uh... cuando llega al final de su vida, mira hacia atrás y decide que todos esos años de sufrimiento, fueron los mejores años de su vida, porque lo convirtieron en lo que era. ¿Los años en que fue feliz? Ya sabés, todo un desperdicio. No aprendió nada. Así que, si dormís hasta tus 18... em, pensá en todo el sufrimiento que te vas a perder. Quiero decir ¿la secundaria? La secundaria-esos son tus principales años de sufrimiento. No vas a obtener mayor sufrimiento que ese en ningún otro lado.

31 agosto, 2013

Capitalismo

Detroit Photograph Company Street Mulberry entrada al barrio pequeña Italia
en Manhattan Nueva York (ca. 1900)


En el centro de la disertación estaba la crítica al capitalismo, considerado un sistema complejo, con gran capacidad de expansión y de renovación técnica. Sin entrar en la descripción sentimental de las desigualdades sociales, el Manifiesto definía el capitalismo como un organismo vivo que se reproducía sin cesar, un mutante darwiniano, «ya no un fantasma», alegaba con ironía, «más bien un alien» que en su transformación tecnológica anunciaba el advenimiento de formas culturales que ni siquiera respetaban las normas de la sociedad que las había producido.
La producción capitalista es ante todo expansión de nuevas relaciones sociales capitalistas. Por lo tanto, es imposible que este sistema mejore o se reforme ya que sólo busca reproducir la relación capitalista renovada y a escala ampliada. Los mercados financieros colapsan, las economías estallan como burbujas de aire y ése es el modo en que el capital crece. Analizaba el fracaso de la URSS y sus satélites y la dominación del capital en China y en los viejos territorios coloniales de Oriente como una nueva etapa del avance del capitalismo en busca de espacios vacíos. Esa expansión territorial (que los medios llaman La caída del muro) liberó nuevas energías y permitió una mutación científica y tecnológica sorprendente: inmensas regiones se abrieron, un ejército de consumidores y de mano de obra de reserva fue puesto a disposición del mercado.
El capitalismo, en su expansión tecnológica, no se detiene ante ningún límite: ni biológico, ni ético, ni económico, ni social. El desarrollo ha sido de tal magnitud que ha afectado radicalmente las certidumbres emocionales y hoy la sociedad enfrenta su última frontera: su borde –su no man’s land- lo que Recycler llamaba “la frontera psíquica”. 

Ricardo Piglia
El camino de Ida

16 agosto, 2013

Porque te dicen poeta


EL POETA

Tú piensas que eres distinto,
porque te dicen poeta
y tienes un mundo aparte,
más allá de las estrellas

 De tanto mirar la luna,
 ya nada sabes mirar;
 eres como un pobre ciego,
 que no sabe a dónde va.

 Vete a mirar los mineros;
 los hombres en el trigal
 y cántale a los que luchan
 por un pedazo de pan.

Poeta de tiernas rimas:
vete a vivir a la selva
y aprenderás muchas cosas
del hachero y sus miserias.

 De tanto mirar la luna
 ya nada sabes mirar:
 eres como un pobre ciego,
 que no sabe a dónde va.

 Vete a mirar los mineros
 los hombres en el trigal
 y cántale a los que luchan
 por un pedazo de pan.

Vive junto con el pueblo;
no lo mires desde afuera;
que lo primero es ser hombre
y lo segundo, poeta

 De tanto mirar la luna
 ya nada sabes mirar:
 eres como un pobre ciego,
 que no sabe a dónde va.
 Vete a mirar los mineros
 los hombres en el trigal
 y cántale a los que luchan
 por un pedazo de pan.

Atahualpa Yupanqui

05 agosto, 2013

Hermosos efímeros momentos


 Chris Rock (Mingus) y July Delpy (Marion)
2 Days in New York (July Delpy, 2012)

Marion: Si vives tu vida con una persona solamente, un día se irá o tú te irás. Y uno de los dos quedará en el frío mundo. La familia en la cual nacimos con el tiempo se desvanecerá. Para entonces habrás creado tu propia familia si tienes suerte. Primero tienes que elegir la persona con la cual vas a construir tu familia y aferrarte a ella tanto como te sea posible. ¿Cuántos intentos podrás hacer antes de quedar eliminado? Cuando murió mi madre, unas pocas horas antes del final, me miró a los ojos con la expresión de una niña pequeña que no sabía lo que le estaba pasando. Lo mismo pasó cuando Lulu nació. Algo totalmente puro. De modo que creo que uno madura todo lo que puede. Al final, en la médula, seguimos siendo los mismos. Pero antes de ese triste final que nos aguarda a todos, quizás podamos compartir hermosos efímeros momentos con las personas que amamos.

01 agosto, 2013

Ardor


Bruce Davidson - Brooklyn Gang

Era como un ardor interno en la boca del estómago, que subía hacia el esternón, una tensión inmóvil y dolorosa de todo el ser, como cuando de un momento a otro puede suceder algo espantoso y permanecemos arqueados con el espasmo, la angustia, el ansia, la humillación, la necesidad desesperada, la debilidad, el deseo, la enfermedad, mezclados todos juntos formando un bloque, un sufrimiento total y compacto. Y comprender que se trataba de un asunto ridículo, insensato y ruinoso, de la clásica trampa en la que caían los paletos de provincias, que cualquiera lo habría considerado un imbécil y, por esa razón, de nadie podía esperar consuelo, ayuda ni piedad: el consuelo y la ayuda sólo podían proceder de ella, pero a ella la traía sin cuidado, no por maldad o gusto de hacer sufrir, sino porque para ella él era un cliente cualquiera; por lo demás, ¿cómo iba a saber Laide que Antonio estaba enamorado? No podía pasársele siquiera por la cabeza, un hombre de un ambiente tan distinto, un hombre de casi cincuenta años. ¿Y los otros? ¿Su madre? ¿Los amigos? ¡Ay, si lo hubieran sabido! Y, sin embargo, también con cincuenta años se puede ser como un niño, igual de débil, aturdido y asustado como un niño que se ha perdido en la obscuridad de la selva. La inquietud, la sed, el miedo, el desconcierto, los celos, la impaciencia, la desesperación: ¡el amor!

Dino Buzzati
Un amor

27 julio, 2013

Un hombre salvado


 William Topley - 4th Earl of Minto

Y sucedió. Que el barón –el barón de Carewall- empezó a llorar, sin ni siquiera esconder su rostro entre las manos, sino sólo abandonándose contra el respaldo de su lujoso asiento, como vencido por el cansancio, pero también como descargado de un enorme peso. Como un hombre acabado, pero también como un hombre salvado. 

Alessandro Baricco
Océano Mar

24 julio, 2013

Lo inminente


 Jacques Henri Lartigue

Quizá porque nací a mediados del pasado siglo (que ya fue bastante veloz y revolucionario), a veces me pregunto cómo soportamos esta vida tan fugitiva, de aparente aceleración continua y creciente a la que no se vislumbra límite. Puede que las generaciones más jóvenes hayan nacido ya semiacostumbradas, y que ni siquiera su tiempo de infancia -el que transcurre más lento- haya sido pausado ni haya tenido un "presente" razonablemente duradero y sosegado.
[…]


Da la impresión de que a mucha gente le aterra asomarse a lo que no es rabiosamente novedoso, como si temieran "vivir a destiempo". Ocurre con todo: con las noticias, los acontecimientos, las películas, la música, los libros y los negocios. Como dije en un artículo que cuenta ya varios años, flotamos por una época en la que, paradójicamente, solo parece ser presente lo que no lo es todavía sino que se anuncia como inminente, y en cambio lo verdaderamente presente, por el mero hecho de existir o haber llegado, se convierte en pasado al instante.

Javier Marías
 

Fragmentos del artículo El vértigo de las novedades publicado en ADN Cultura

20 julio, 2013

Un buen día


 Mariano Blatt

Eterna Cadencia - ¿Qué hace que un día haya sido un buen día?

Mariano Blatt - Que me haya despertado temprano, que el mate me haya salido bien, que haya tomado varios termos, que me haya aparecido un globito de mensaje nuevo en el WhatsApp, que haya sido él, que me haya dicho de vernos más tarde, que nos hayamos visto más tarde, que no haya habido lugar para la ansiedad, que el corazón latía tranquilo pero con fe, que yo haya sentido que también le gusto, que hayamos dicho cosas nuevas y graciosas, que en un momento hayamos dicho cosas realmente nuevas y graciosas, increíbles, que de tan buenas las hayamos escrito en algún lado para no olvidarlas, que yo haya pensado que con todo eso tengo que escribir algo, que después haya dicho “tranquilo, Mariano, no vas a poder describir en este momento este momento”, que entonces haya vuelto a poner mi atención en lo que estaba pasando, que eso me haya renovado la energía y el entusiasmo, que le haya dicho de comprar más cervezas, que haya dicho que sí, que el camino al chino haya sido lindo, que me haya dicho cosas como “es re tranqui tu barrio”, que yo le haya dicho “sí” pero en realidad haya pensado en decirle “sí, ¿querés venir a vivir conmigo?”, que sin embargo no me haya sentido mal por no haber dicho lo que en realidad quería, porque que haya reflexionado que lo que creo que deseo a veces es una trampa, que me haya dado cuenta de que mi cabeza va a una velocidad y la vida a veces va a otra, que haya centrado la atención en mi corazón, que latía tranquilo pero con fe, que haya puesto mi vista en él, y que haya pensado “ojalá que nuestros corazones se encuentren algún día”, y que eso me haya dejado satisfecho: tener deseos sinceros, que no me hayan surgido ganas de exigirme más de lo que puedo, que en el chino la cajera me haya hecho quedar bien porque haya hecho algún comentario que demuestra que me aprecia, que de a poco su conciencia (la de él) se vaya puliendo, vaya cambiando lo que piensa sobre mí, que me haya perdonado por las cosas que hice mal, que hayamos vuelto a casa y yo haya querido destapar la cerveza con el encendedor y él me haya dicho “así no se hace”, que yo le haya dicho “es que no sé cómo se hace” y que eso le haya dado ternura y me haya enseñado y que yo me haya fijado en sus manos y haya sentido que es muy lindo que el chico que te gusta te haya enseñado algo nuevo hoy.

Fragmento del cuestionario a escritores del blog de la librería y editorial Eterna Cadencia.
Ver el artículo completo aquí.

16 julio, 2013

Nuevos mundos



Yo sólo soy un pastor; perdí mis ovejas y en su lugar escribo.

Si la ficción tiene un propósito, ese es crear un mundo nuevo, ampliar el mundo, crear un mundo paralelo, amplificar nuestras mentes y nuestras percepciones, demarcar nuevos territorios, y logras eso escribiendo sobre la naturaleza. Construyes un nuevo territorio, no sólo en la cabeza, también en el mapa.

Jón Kalman Stefánsson

Fragmentos del videorreportaje de Sagenhaftes

13 julio, 2013

Reencuentro


 Hotel Boulevard Atlantic - Mar del Sud, Argentina

Cuando llegamos me maravilló que hubiera muchas cosas del pueblo que yo recordaba que siguieran allí, aunque sólo fuera para los ojos que supieran dónde mirar, es decir, los míos. Era como encontrar una antiguo amor tras cuyos rasgos abotargados por la edad aún se pueden discernir claramente los delicados rasgos que un antiguo yo amó tanto. Pasamos junto a la desierta estación de tren y llegamos como un bólido al pequeño puente —¡todavía intacto, todavía en su sitio!—, y mi estómago, al llegar a lo alto, hizo esa recordada y repentina subida y bajada, y ahí estaba todo delante de mí, la carretera de la colina, y la playa al fondo, y el mar. No me detuve en la casa, sino que apenas disminuí la velocidad al pasar por delante. Hay momentos en que el pasado posee una fuerza tan poderosa que parece que podría aniquilarte.

John Banville

El mar

04 julio, 2013

La existencia del pasado



 Lee Jeffries - Homeless

Imaginé al hombre cuando bajaba trotando hacia el hotel, después del abrazo; consciente de su estatura, de su cansancio, de que la existencia del pasado depende de la cantidad del presente que le demos, y que es posible darle poca, darle ninguna. 

Juan Carlos Onetti
Los adioses

21 junio, 2013

Hermetismos y dogmas



Filósofo meditando - Rembrandt Van Rijn


Diego Pietrafesa: Podríamos redimensionar, también, a la filosofía. ¿Cuándo cualquiera de nosotros, los que no somos filósofos, estamos filosofando sin saberlo?

Darío Sztajnszrajber: Cuando se colocan frente a las cosas desde un lugar que tiene como principal característica la desnaturalización. Hay que negar la idea de que sobre cualquier cosa hay una versión definitiva que corresponde a la naturaleza de esa cosa. Hacer filosofía es partir del axioma de que todo puede ser de otra manera. En la medida que cada uno pueda, con la única arma que contamos, nuestra mente, plantear perspectivas posibles frente a lo mismo, diferentes perspectivas que abran ese concepto hermético que se presenta como lo único, está dando un paso importante. Resta otro ejercicio, un pesimismo interesante: negarse a sí mismo. Se trata de entender que uno, antes que nada, debe poder transgredir sus propias limitaciones. Solemos aferrarnos a nuestras verdades, a nuestras certezas, a nuestras creencias, para convertirlas en dogmas. Desdogmatizar al otro es fácil, lo difícil es desdogmatizarse uno. Para que uno pueda entender que eso que piensa puede mañana ser de otra manera, tiene que poder conectarse con el otro. Y ese es un desafío fascinante. Y vale la pena intentarlo.


Fragmento de una entrevista al filósofo Darío Sztajnszrajber en Revista ACCION

18 junio, 2013

La mano en ademán de despedida




Los años de la infancia...
A mi memoria acude una escena que es como un símbolo de aquellos años. Tal como ahora soy, esa escena representa para mí la infancia en sí misma, perdida en el pasado e irrecuperable. Cuando presencié esa escena, percibí la mano en ademán de despedida con la que la infancia se alejó de mí. En aquel instante, tuve el presentimiento de que toda mi subjetiva concepción del tiempo, o de la intemporalidad, algún día manaría de mi interior para verterse en el molde formado por aquella escena, para transformarse en una exacta imitación de la gente, el movimiento y el sonido de ella; de que en el mismo instante en que la copia quedara terminada, la escena original se perdería en las distantes perspectivas del tiempo real y objetivo; y que yo quizá sólo me quedaría con la simple imitación, o, para decirlo de otra manera, con tan sólo el cuerpo perfectamente disecado de mi infancia.
Todos hemos vivido un incidente de esa naturaleza, en la infancia. Sin embargo, en la mayoría de los casos, adopta una forma tan leve que apenas merece la denominación de incidente, tan leve que suele pasar inadvertida...


Yukio Mishima

Confesiones de una máscara

15 junio, 2013

Afiches



AFICHES

Cruel en el cartel,
la propaganda manda cruel en el cartel,
y en el fetiche de un afiche de papel
se vende la ilusión,
se rifa el corazón...
Y apareces tú
vendiendo el último jirón de juventud,
cargándome otra vez la cruz.
¡Cruel en el cartel, te ríes, corazón!
¡Dan ganas de balearse en un rincón!

Ya da la noche a la cancel
su piel de ojera...
Ya moja el aire su pincel
y hace con él la primavera...
¿Pero qué?
si están tus cosas pero tú no estás,
porque eres algo para todos,
como un desnudo de vidriera...
¡Luché a tu lado, para ti,
por Dios, y te perdí!

Yo te di un hogar...
¡Siempre fui pobre, pero yo te di un hogar!
Se me gastaron las sonrisas de luchar,
luchando para ti,
sangrando para ti...
Luego la verdad,
que es restregarse con arena el paladar
y ahogarse sin poder gritar.
Yo te di un hogar...
-¡fue culpa del amor!-
¡Dan ganas de balearse en un rincón!


letra: Homero Espósito
música: Atilio Stampone 

datos: TodoTango

29 mayo, 2013

Las botellas de los náufragos


 Diego Lema

Apagué la luz y estuve un rato inmóvil. Tengo la sensación de que hace ya muchas horas que terminaron los ruidos de la noche; tantas, que debía estar ya el sol alto. El cansancio me trae pensamientos sin esperanza. Hubo un mensaje que lanzara mi juventud a la vida; estaba hecho con palabras de desafío y confianza. Se lo debe haber tragado el agua como a las botellas de los náufragos. Hace un par de años que creí haber encontrado la felicidad. Pensaba haber llegado a un escepticismo casi absoluto y estaba seguro de que me bastaría comer todos los días, no andar desnudo, fumar y leer algún libro de vez en cuando para ser feliz. Esto y lo que pudiera soñar despierto, abriendo los ojos a la noche retinta. Hasta me asombraba haber demorado tanto tiempo para descubrirlo. Pero ahora siento que m¡ vida no es más que el paso de fracciones de tiempo, una y otra, como el ruido de un reloj, el agua que corre, moneda que se cuenta. Estoy tirado y el tiempo pasa. Estoy frente a la cara peluda de Lázaro, sobre el patio de ladrillos, las gordas mujeres que lavan la pileta, los malevos que fuman con el pucho en los labios. Yo estoy tirado y el tiempo se arrastra, indiferente, a mi derecha y a mi izquierda.

Juan Carlos Onetti

El pozo

21 mayo, 2013

Reptiles de marismas


 Egon Schiele - Cuatro árboles (1917)

Así, sin saberlo, heredamos la incapacidad para la tragedia y la predisposición hacia la forma menor del drama: porque en nuestras casas no se acepta la realidad del mal, y esto pospone hasta el infinito cualquier forma de desarrollo trágico, liberando la amplia ola de un drama mesurado y permanente –la marisma en la que hemos crecido. Es un hábitat absurdo, hecho de dolor reprimido y de censuras cotidianas. Pero nosotros no podemos darnos cuenta de lo absurdo que es porque como reptiles de marismas tan sólo conocemos ese mundo, y la marisma es para nosotros la normalidad. Por eso somos capaces de metabolizar increíbles dosis de infelicidad tomándola como el curso obligado de las cosas; no nos alcanza la sospecha de que escondan heridas que hay que curar, ni fracturas que recomponer. 

Alessandro Baricco

Emaús

16 mayo, 2013

El hombre soberano



El hombre soberano

Mi maestro dijo:
“Aquello que actúa sobre todo y no interfiere con nada, es el cielo…
El hombre soberano se da cuenta de esto, lo oculta en su corazón, crece sin límite, con amplia mentalidad, lo atrae todo a sí.
Y así deja que el oro yazca en la montaña, deja la perla descansando en las profundidades. Los bienes y las propiedades no suponen ganancia ante sus ojos, se mantiene alejado de la riqueza y los honores. Una larga vida no es motivo de regocijo, ni una muerte temprana, de pena.
El éxito es algo de lo que no tiene porque enorgullecerse, el fracaso no es una vergüenza. 

Si tuviera todo el poder del mundo, no lo consideraría como propio; si lo conquistara todo, no se lo apropiaría.
Su gloria está en saber que todas las cosas se funden en Una, y que la vida y la muerte son iguales…”
 

Thomas Merton

El camino de Chuang-Tzu

12 mayo, 2013

Dormir en el mar

Bateson Mason -  Sleeping Fishermen

No se duerme de la misma manera en mar abierto que aquí, en Lugar, en pleno fiordo, entre altas montañas, en realidad en el fondo del mundo, y donde el mar es a veces tan manso que bajamos a la playa a acariciarlo, pero nunca es manso cuando estamos lejos de las cabañas, nada parece capaz de calmar el oleaje, ni siquiera las noches tranquilas, el cielo cuajado de estrellas. El mar entra en los sueños de quienes duermen en mar abierto, la conciencia se llena de peces y de compañeros ahogados que saludan tristemente con aletas en vez de manos. 
 

Jón Kalman Stefánsson
Entre cielo y tierra

09 mayo, 2013

Por qué no estás aquí para despertarme

 Man Sleeping - Dan Andros

A medianoche

Se abren puertas se descubren ventanas
Un fuego se enciende y me deslumbra
Todo se decide encuentro
Criaturas que yo no he deseado.

He aquí el idiota que recibía cartas del exterior
He aquí el anillo precioso que él creía de plata
He aquí la mujer charlatana de cabellos blancos
He aquí la muchacha inmaterial
Incompleta y fea bañada de noche y de miseria
Cargada de absurdas plantas silvestres
Su desnudez su castidad sensibles de cualquier parte
He aquí el mar y barcos sobre mesas de juego
Un hombre libre otro hombre libre y es el mismo
Animales exaltados ante el miedo con máscara de barro
Muertos prisioneros locos todos los ausentes.

Pero tú por qué no estás aquí tú para despertarme


Paul Eluard
La vie immédiate (1932)




05 mayo, 2013

No es fácil quedarse tranquilo


 Cesare Pavese

Nos hace falta un país, aunque sólo fuera por el placer de abandonarlo. Un país quiere decir no estar solos, saber que en la gente, en las plantas, en la tierra hay algo tuyo, que aun cuando no estés te sigue esperando. Pero no es fácil quedarse tranquilo. Hace un año que lo tengo a la vista y cuando puedo me escapo a Génova, se me va de las manos. Estas cosas se comprenden con el tiempo y la experiencia. ¿Es posible que a los cuarenta años y habiendo visto tanto mundo todavía no sepa cuál es mi país? 

Cesare Pavese
La luna y las fogatas

01 mayo, 2013

Un hombre afortunado


 Qian li zou dan qi (Un largo y doloroso camino, Zhang Yimou, 2005)

Takata: Lo envidio. Sin importarle lo que piensen los demás puede llorar y decir lo que quiera en público. Es un hombre afortunado. Si yo tuviera tanto valor como él, la relación con mi hijo sería distinta.





27 abril, 2013

Subir a la buhardilla

Jack Delano -  Chopping cotton on rented land near White Plains

Eso que consiste en ganar dinero dedicando la mejor parte de su vida para tal menester, con objeto de disfrutar, luego, de una libertad cuestionable durante la peor parte de aquella, me recuerda a aquel inglés que viajó a la India para hacer fortuna para, luego, volver a Inglaterra y hacer una vida de poeta. Primero, debería haber subido a la buhardilla.

Henry David Thoreau
Walden. La vida en los bosques

15 abril, 2013

Torcidos


Pareja de moteros - Dennis Hopper (1961)



—¿A ti también te gustaba Kizuki?
—Por supuesto —respondí.
—¿Y Reiko?
—Me encanta. Es una buena persona.
—¿Por qué te gusta siempre este tipo de gente? —preguntó Naoko—. Todos somos personas que nos hemos doblado en algún punto, que nos hemos torcido, que no hemos podido mantenernos a flote y nos hemos hundido deprisa. Yo, Kizuki, Reiko. A todos nos ha ocurrido lo mismo. ¿Por qué no te gusta la gente corriente?
—A mí no me da esta impresión —respondí tras reflexionar unos instantes—. No me parece que ni tú, ni Kizuki, ni Reiko estéis «torcidos». La gente que a mí me parece «torcida» pasea por la calle tan campante.
—Pero nosotros estamos torcidos. Yo misma me doy cuenta —replicó Naoko.
Anduvimos un rato en silencio.


Haruki Murakami
Tokio Blues